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La Necesidad de relacionarnos con Dios


23 de noviembre 2023


Génesis 1:31 “Dios miró todo lo que había hecho y consideró que era muy bueno. Vino la noche y llegó la mañana: ese fue el sexto día.”

 

Génesis es el primer libro de la Biblia y en él encontramos el relato de los orígenes del universo y de la humanidad. Sitúa al hombre en su entorno cósmico y muestra su singularidad y su grandeza, pero también trata el origen del mal en el mundo y el trato de Dios con el hombre desde ese momento. Génesis provee respuestas a las grandes preguntas de la vida. ¿De dónde venimos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué existe el mal en el mundo? ¿Cuáles son los planes de Dios para la humanidad?

 

La Biblia comienza diciendo: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra". Esta sorprendente afirmación ha sido puesta en duda por muchas personas, pero el único que puede hablar con autoridad sobre este asunto es Dios. Él mismo le preguntó a Job: "¿Dónde estabas tú cuando yo echaba los cimientos de la tierra?".  En otras palabras, Dios le está diciendo al hombre: "tú hablas del origen del universo, pero no sabes dónde te encontrabas cuando yo colocaba los fundamentos de la tierra". Existen muchas teorías sobre cómo se originó el mundo, pero todas ellas pueden reducirse y adaptarse a una clasificación en dos categorías: una es la creación y la otra la especulación.

 

Pero refiriéndonos a la consideración de Dios ante su obra creadora, del versículo 31 del capítulo 1 de Genesis, podemos destacar que: Luego de los primeros cinco días de la creación, Dios vio que su obra “era buena”. Y luego de crear al ser humano el sexto día, Él vio que “era muy bueno”. Me llena de regocijo el entender que Dios nos consideró como algo muy bueno, Él creó al ser humano a su imagen y es por eso que nosotros tenemos la capacidad de pensar, sentir, expresarnos y relacionarnos con Él. Esta es la característica distintiva que nos eleva por encima de cualquier otra cosa creada por Dios. Y nos concede un valor inherente e infinito. Es aquí donde hallamos nuestro sentido de valor propio. En el principio Dios nos creó a su imagen específicamente para tener una relación con Él. Si ese no es nuestro objetivo principal, nuestra vida estará vacía e insatisfecha. Pero, si lo es, cumpliremos el propósito para el que fuimos diseñados.

 

Amados, amadas que la gracia del Señor nos permita seguir: “Creando Puentes” que fortalezcan nuestra unión y relación con Dios.

 

Les propongo un Punto de reflexión

 

Ha pensado ¿Cuándo somos imagen de Dios?

La respuesta del Teólogo Henri de Lubac dice: Ser imagen de Dios y, por tanto, criatura espiritual, significa que el hombre está naturalmente abierto al Absoluto. Esto se traduce en el deseo de la unión con Dios que es su única perfección.

 

Que el Señor le bendiga.  (María Guerrero)










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